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Fortalecer la capacidad atencional

domingo, 5 de febrero de 2012

Algunos niños se distraen fácilmente, presentan dificultad para focalizar y sostener la atención sobre algún tema o tarea. Parece que no lograran concentrarse, no terminan la tarea, se desorganizan. Se levantan, se sientan, se vuelven a levantar, se le caen los lápices, pierde la mochila....o todo lo contrario, no se mueve de su silla pero parece desconectarse...
Todo un caos!!!.

Si, todo un caos si tenemos un grupo de niños en el cual, seguramente exista, más de un pequeño con dificultad atencional ya sea con o sin hiperactividad.
Primeramente sugiero que no lo/ los rotulen. Segundo no es imposible trabajar con estos pequeños, siempre que los integremos al resto del grupo. Tercero, traten de verlos como al resto.
Según mi visión es más productiva una relación docente/alumno, docente/grupo, si el docente tiene herramientas para poder PREVENIR.

En el ámbito educativo la Prevención es un aspecto muy valioso a considerar ya que a partir de ella podemos adelantarnos y evitar situaciones estériles o irritantes.
Por ejemplo: si hablamos con un niño y observamos que realizamos comentarios que lo molestan, y esto genera en el pequeño conductas disfuncionales, evitemos esta situación cambiando el rumbo de la conversación o empleando otra estrategia para comunicarnos.

Una manera de prevenir alteraciones atencionales es regulando el ambiente. Un aula con ambiente agradable y no sobrecargada de estímulos, ordenada y no caótica ayuda al niño a sentirse seguro en un ambiente con estímulos controlados. La sobre-estimulación altera la atención. Es probable que el niño quiera captar todo lo que se le ofrece y su sistema nervioso no pueda organizar a que atender primero.

Justamente porque al niño todo le interesa, el medio debe saber regular cómo se lo muestra.

Otra cuestión que todos los niños quieren es saber qué se espera de ellos. Muchas veces el adulto lo da por sabido y no lo verbaliza o lo explica rápidamente. Si viene a la escuela es para estudiar....puede que a nuestros niños se les deba dar órdenes más explícitas.....
"Ahora vamos a ir a saludar a la bandera. Quiero que esten bien parados y sin hablar."

Las reglas en el aula deben estar claras para todos lo integrantes del grupo. Deben ser breves y pocas. Pueden estar escritas o representadas por dibujos.

Por experiencia, tanto en consultorio como en el aula, la mejor estrategia de manejo de conducta es el refuerzo positivo. Genera autoestima y respeto.
"Marcos, qué bien que formas fila..." "Me gusta que recuerdes levantar la mano..."
Una manera de recompensar a los alumnos es a través de privilegios o tareas como por ejemplo: "el secretario del día"
Recuerdo que como docente de primerito, en el rincón de naturales habíamos hecho distintas experiencias con plantas, y a los pequeñitos les encantaba ser el jardinerito/a del día, para lo cual yo había preparado un distintivo y llevaba también un reconocimiento en el cuaderno. Esto solo me llevaba unos minutos... las docentes siempre tenemos tiempo para reforzar a nuestros alumnos. Si el refuerzo genera un cambio de conducta es eficaz. Sino se elige otro.

Prepararlo para un cambio de rutina, ejm: la llegada de la hora de educación física: hablarle sobre los pasos que se deben seguir (sacarse el guardapolvo, llevar la bolsita de higiene...etc.)es sumamente importante.
También pueden utilizarse dibujos o señales para por ejemplo avisar la proximidad del fin de una actividad. Sugiero que se de un aviso y a los 5 minutos se de por finalizada.


Algunas sugerencias para lograr la atención de los alumnos:



  • El docente siempre tiene que tener contacto visual con sus alumnos al darle instrucciones.
  • Apagar la luz, hacer que titile, tocar un timbre, una campanita, levantar la mano (como señal que los alumnos deben hacerlo también), etc son formas diversas para ataer la atención.
  • Variar el tono de voz al hablar, al contar, al dar órdenes...
  • Moderar la excitación por la tarea que se inicia.
  • Manejar la intriga, con el relato o algún elemento como por ejemplo, una caja grande con objetos relacionados a la tarea.
  • Lograr un ambiente tranquilo antes de empezar a enseñar.
  • Emplear estrategias multisensoriales al enseñar.
  • Utilizar ayudas visuales, palabra clave, dibujos, figuras..
  • Usar una linterna. apagar las luces y lograr que se concentren iluminando con ella a individuos u objetos.
  • Explique, siempre que sea posible, el propósito de la tarea que el niño debe hacer.
  • Mantenerse visible.
  • Asegurarse que todos los alumnos puedan oirlo.
  • La lección debe ser clara y el ritmo de exposición, activo.
  • Estructurar la tarea para que pueda desarrollar en parejas o en grupos pequeños.
  • Preguntar a todos los alumnos por igual, sin ignorar a ningún niño.
  • Emplear mazos de tarjetas con nombre de los niños. Pidale al niño que realice una marca en la tarjeta cada vez que lo llama.
  • Explicar la finalidad de la tarjeta y la importancia de que todos participen.
  • Establecer acuerdos privados con el niño. No es bueno dejarlo en evidencia.
  • Asignar tareas que el alumno pueda hacer. Evitar el fracaso.



Para alumnos que se distraen fácilmente


  • Sentar al alumno cerca del docente
  • Establecer siempre contacto ocular.
  • No dejar nada al alcance del niño que pueda distraerlo.
  • Sentarlo entre niños atentos y concentrados.
  • Emplear el contacto físico ejm: mano en el hombro o en la espalda del niño.
  • Refuerzo positivo. Me gusta como estás sentado...
  • Modificación de conducta: asignar puntos por haber prestado atención...
  • Emplear señales privadas, acordadas con el alumno, para mantener su atención.







Obediencia: Entrenamiento

domingo, 1 de enero de 2012


Cuando el adulto da una orden y ve que el niño lo obedece, elógielo inmediatamente.

Elija dos órdenes a las que el niño no responda sistemáticamente o sea que a veces los cumple y otras veces no. Concéntrese en elogiarlo y prestarle atención cada vez que comience a responder a ellas.

Ej: Junto los juguetes (a veces lo hace) Cuando lo comienza a realizar le dice; que bien que juntas los juguetes (elogio).

Cómo entrenar en obediencia.

A- Escoja el momento oportuno.

B- Pídale algún pequeño favor ``dame la sal´´

C- Siempre de órdenes simples, breves y fáciles de realizar.

D- Obedece, usted lo elogia, con gestos o palabras.

E- Si las órdenes son adecuadas el niño las realiza.

Si el niño no responde al adulto deberá estudiar si la orden fue entendida por el niño y si era el momento adecuado para darla.

Al dar una orden o castigo asegurarse de:

1- Poder cumplirlo.

2- No muestre el pedido como una pregunta o favor. Sea imperativo.

Si= Dame la sal. No= Por favor, ¿Podrías darme la sal querido?

3- Una instrucción por vez: Dame la sal (SI) Dame la sal, el cuchillo y sécate la boca (No).

4- Si la tarea es compleja separe en pasos sencillos. No= Lávate los dientes, ponte el pijama, andá a la cama. Si= Una vez que se lavó los dientes le dice ponte el pijama. Luego de hacerlo le pide que vaya a la cama.

5 - Asegúrese que el niño lo mire a los ojos.

Tiempo especial. Tiempo de juego


Seleccione un momento de cada día para jugar con su hijo. Puede ser 10 o 20 minutos solo con el niño. La actividad no contempla la televisión sino un juego que el niño proponga. El adulto no corrige, no controla, no gana, no critica, no cuestiona.

La idea es que sea un espacio de disfrute mutuo. Al desarrollarse el juego, el adulto pone en palabras lo que el niño hace ``ahora el caballito´´. Caballito en la mesa.

Elógielo, apruebe sus acciones.

¿Qué sucede si comienza a portarse mal?

Ignórelo y siga con el juego. Si esto no se puede sostener entonces dígale que el tiempo de juego terminó y se retira. Hágalo todos los días hasta que logre poder disfrutar entre usted y su niño de la actividad de jugar.

Abrazarlo, besarlo, darle palmaditas, caricias, sonreírle son gestos de aprobación.

Inmediatamente que el niño realiza una conducta deseable se lo refuerza con palabras como:

¡Qué bueno quedo!

¡Gracias por tirar el papel en la basura!

¡Qué bien que hiciste esto!

Como te portaste bien, vamos a lo de la abuela.

Me encanta cuando juntas los juguetes.

Decirle: ``Te portaste bien´´ o ``te portaste mal´´ no le explica al niño lo que hizo bien o mal.

Ej: ¡Qué bien te sentaste! – Me gusta mucho que me mires –Me encanta que pintes los dibujos – (Explican puntualmente lo que el niño hace bien)

Recuerden: Evitar el enojo, la crítica por faltas menores que no alteran la normal convivencia.