Cuando el adulto da una orden y ve que el niño lo obedece, elógielo inmediatamente.
Elija dos órdenes a las que el niño no responda sistemáticamente o sea que a veces los cumple y otras veces no. Concéntrese en elogiarlo y prestarle atención cada vez que comience a responder a ellas.
Ej: Junto los juguetes (a veces lo hace) Cuando lo comienza a realizar le dice; que bien que juntas los juguetes (elogio).
Cómo entrenar en obediencia.
A- Escoja el momento oportuno.
B- Pídale algún pequeño favor ``dame la sal´´
C- Siempre de órdenes simples, breves y fáciles de realizar.
D- Obedece, usted lo elogia, con gestos o palabras.
E- Si las órdenes son adecuadas el niño las realiza.
Si el niño no responde al adulto deberá estudiar si la orden fue entendida por el niño y si era el momento adecuado para darla.
Al dar una orden o castigo asegurarse de:
1- Poder cumplirlo.
2- No muestre el pedido como una pregunta o favor. Sea imperativo.
Si= Dame la sal. No= Por favor, ¿Podrías darme la sal querido?
3- Una instrucción por vez: Dame la sal (SI) Dame la sal, el cuchillo y sécate la boca (No).
4- Si la tarea es compleja separe en pasos sencillos. No= Lávate los dientes, ponte el pijama, andá a la cama. Si= Una vez que se lavó los dientes le dice ponte el pijama. Luego de hacerlo le pide que vaya a la cama.
5 - Asegúrese que el niño lo mire a los ojos.




