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ORIENTACIONES PARA TODOS

sábado, 18 de septiembre de 2010


¿Qué podemos hacer cuando observamos que en nuestra familia hay algo que puede mejorar? ¿Qué podemos hacer para disminuir la intensidad de los conflictos? ¿Podremos lograr que algunos de los desacuerdos desaparezcan? ¿Qué hacer para disminuir las tensiones? ¿Qué podemos hacer para ayudar y poder comprender al otro?....?????
Cuántas otras cuestiones aparecen en nuestras familias.!!! Partamos de la base que son producto de la relación vincular entre personas, cada una con sus particularidades. Pero qué podemos hacer cuando esas conductas afectan, alteran o deterioran los vínculos. Allí debemos concienciar un cambio y actuar al respecto. Si existe consenso familiar, mejor.

1) Tener expresiones como “confío en tí”, “Sé que lo lograrás”, “Eres responsable, mejorarás”, “Tu puedes hacerlo”.
2) Cuidado con etiquetas descalificadoras:

Etiqueta neg Etiqueta positiva

Tímido observador, prudente
Hiperactivo lleno de energía
Impredecible flexible
Fantasioso creativo
Agresivo firme, enérgico

3) Quiero saber Qué piensas, pero dímelo sin gritos, ni con malas maneras. Yo solo así te entenderé y podremos conversar sobre el problema. A la gente no le gusta estar con gritones ni mal educados.
4) Generar un diálogo interno positivo: Expresar en voz alta algo que hayamos hecho que nos guste: Qué bien me salió la comida hoy!! Estoy contento porque he hecho todas las tareas que planeé. Al escuchar que alguien en la familia utiliza frases positivas, el resto las adquiere.


5) Ante extraños no marcar un comentario negativo sobre el otro o llamarle la atención por algo que hizo, Acordar un gesto o una mirada (por ejemplo: tocarse la nariz, o la oreja, o una mirada especial…) Cuando el otro deba modificar su discurso.
6) Enseñarle, al que lo necesita, repetirse frases positivas: Soy un buen estudiante, Lo haré lo mejor que sepa, Si lo hago del mejor modo que sé, me saldrá bien,,,”


7) Un negativo es igual a un positivo. Cada vez que algún integrante de la familia hace un comentario negativo se verá obligado a convertirlo en positivo. “Soy muy estúpido” La familia le dice.. Sos muy bueno cantando. Cumplir estrictamente esta regla. El también puede ser el que diga el pensamiento positivo ante el negativo que dio con anterioridad.

8) Mandarse mensajes positivos a uno mismo o al otro… El día que ordena la pieza decirse: Qué bien he ordenado la pieza, parece más grande, estoy más cómodo en ella… Otro miembro de la familia puede también decírselo o dejarlo asentado en una nota en la heladera o sobre la mesa….
9) Elegir una frase positiva y repetirla 5 o 6 veces por día. “sé que puedo hacerlo”, Puedo encargarme de eso”…”Confío en mí”…”Daré lo mejor de mí mismo”, etc.
10) Trasmitir confianza al otro a través de frases…”Sé que puedes hacerlo”. .. Esta mejor que nunca…”, Es una gran idea…” Casi lo has conseguido”…Ahora vas por un buen camino…” Estas haciendo un buen trabajo…” lo haces mucho mejor…” Mejoras cada día…” Seguro que has practicado…” Excelente!!! Súper!!! Formidable!!! Hurra!!! “Lo has conseguido! Estupendo!!! Eso es! Fantástico!! Buen trabajo. Impresionante!! “Estoy orgulloso de ti”.
11) Ayudar para la toma de decisiones. “Qué pasaría si….” Proponer opciones de solución de alguna situación o problema.
12) Si la situación se descontrola, se ponen nerviosos o se burlan, pararse, concentrarse en contar de 20 hacia atrás. Esto hará que se concentren en otra cosa y es el tiempo justo para que se vaya el enojo.
13) Hablar con uno mismo: “Mantente fría.”… “Tranquilízate…”
14) Aprender de los errores. Permitirse cometerlos. Darse la oportunidad de equivocarse.
15) Anota tus errores. Relee la lista. Tacha los menos graves. Admite el resto.
16) Cuando adviertas un error. Ve y cuéntalo. ¿Cuál ha sido tu error? ¿Qué has aprendido?

El adolescente y la lectura????





Desde BIBLIOTECA qué se observa y cómo actuar


Cuántas veces decimos o escuchamos decir… “No leen….no les gusta….no les interesa nada, menos la lectura…es inteligente pero no le gusta leer… no lee porque no quiere pero puede…”…

Desde mi ámbito observo que muchas veces se bifurca el camino que el docente y el alumno deberían recorrer juntos compartiendo experiencias. Responsabilidades… de ambos. Cada actuante desde su propio lugar es responsable de sus inquietudes, acciones y saberes.
Pero, claro, como adultos y docentes tenemos el desafío de encausar, o intentar hacerlo, el andar de ese adolescente que no encuentra el camino hacia la lectura.
Digo a la lectura y no aprendizaje, porque la lectura estará siempre presente en cada accionar de ese alumno, siga estudiando o no.
Este espacio no es para volver a plantearnos una y mil veces la problemática social y económica de docentes y alumnos que están involucrados en el proceso educativo.
Solamente quiero compartir algunas observaciones y orientaciones que considero oportunas a esta situación.
Primeramente, si el adolescente no habla o lo realiza con dificultad, poco podrá comunicar. Una cosa es que hable a través de sus códigos propios y otra es la imposibilidad de emitir un mensaje entendible.
La expresión oral y escrita van de la mano con la lectura.
Desde mi ámbito, aliento al adolescente a expresarse y armar el mensaje oral para que sea inteligible. No acepto seudopalabras, señas, sinónimos inapropiados... Intento descifrar lo que solicita y lo ayudo a armar y expresar correctamente su pedido. Observo en la mayoría de ellos vergüenza por no saber…Sé que muchos docentes se reirán al leer esto y expresarán… “No sienten vergüenza de nada...” Tienen razón, muchos aparentan no sentir vergüenza como mecanismo de defensa a su no saber. Pero convengamos que su esencia misma y la edad, les demanda mostrarse como los sabedores del grupo.
El adolescente es uno, en el grupo áulico y otro frente a otra persona, como puedo ser el bibliotecario.


Utilizan distintos recursos, que si bien hacen a la expresión en general, evitan la expresión oral y escrita que es la que debemos reforzar.

Últimamente, traen el libro, y piden uno igual a ese. Realmente, que creativos. Yo les explico que a mi jamás se me ocurriría ir a comprar una película en DVD mostrando una y pidiendo una igual???!!!
Cualquier forma para escapar al lenguaje hablado.

Traen anotados en un papel, mal anotados, los datos para solicitar un libro…cuando no, lo traen anotado en la mano!!!!



Muchas veces es útil y necesario encuadrar el pedido que realiza el alumno dentro de un tema más general para poder orientar la búsqueda del material…y descubro que no saben ni de que materia se trata.

Un objetivo del servicio es el de orientar al alumno como usuario de una biblioteca. Esto implica desde correctos modales, hasta una correcta expresión oral y también saber leer…
Muchas veces vuelven con el material y nos dicen:… “Este libro no tiene nada…” Juntos buscamos en ese mismo libro y encontramos lo que necesitaban…no supo buscar ni leer el índice o contenido.
Puedo asegurarles que ocurre una sola vez, porque siente vergüenza ante esa situación. A veces se descalifica otras se justifica, pero no vuelve a ocurrir. La próxima vez, leerá mejor.


El accionar del bibliotecario va más allá, de ser un simple, entrega libros. Una de sus tantas tareas y para mí la más formadora es la de, junto con los docentes, fortalecer estos aspectos que hacen a la formación integral del adolescente.


LILIANA VILANOVA